ABADIANIA
UN
LUGAR DE MILAGROS
..
Abadiania
Es un pueblito situado
hacia el centro del Brasil, a unos 120 km sur de Brasilia, tomando la rodovía
B060. Esta zona fue poblada hacia
finales del siglo XIX (1874) por habitantes de Corumbá de Goias atraídos por la
fertilidad de sus tierras. Una de sus fundadoras Doña Emerenciana es recordada
por su activismo, estableciendo fiestas y rezos alrededor del culto a Nossa
Senhora de Abadia, lo que derivó en un
crecimiento de su población, y con el tiempo, a que esta población adquiriera
el nombre que hoy lleva.
Logró categoría de
municipio en 1953 y hoy cuenta con una población de unos 12.000 habitantes. Se
encuentra situada al lado de una gran represa que alimenta la hidroeléctrica de
Corumba IV, la que abastece a la Capital Federal; En sus predios se han
establecido casas de veraneo para los habitantes del estado de Goias que buscan
descanso de fin de semana.
El pueblito no tiene nada de interesante en particular. Inserto en un paisaje de llanura ondulada, con vegetación típica, de estaciones suaves, marcadas por las épocas de lluvias, no pareciera atraer la atención más allá de sus alrededores.
El pueblito no tiene nada de interesante en particular. Inserto en un paisaje de llanura ondulada, con vegetación típica, de estaciones suaves, marcadas por las épocas de lluvias, no pareciera atraer la atención más allá de sus alrededores.
.Sin embargo Abadiania
es hoy uno de los lugares de Brasil, especialmente del centro, que atrae mayor
número de visitantes por día, tanto brasileiros como extranjeros. Según las
estadísticas los días miércoles, jueves y viernes de cada semana del año, este
pueblito es visitado por cerca de 1.500 personas cada día, a lo que hay que
sumarle unas 500 más que permanecen entre una semana y tres meses alojadas en
el lugar.
¿Cuál es su magia? ¿Que
es lo que atrae a tantos visitantes a un lugar aparentemente tan irrelevante en
un país con tan magnífico patrimonio cultural, deportivo, turístico, educativo, urbanístico? ¿No es acaso Brasil reconocido en el mundo por sus hermosas y exóticas ciudades como Río de Janeiro, San Pablo, Salvador de Bahía, Porto Alegre?
Casa
de Dom Inacio
La respuesta es la Casa de Dom Inacio de Loyola. Allí,
suceden milagros de todo tipo. Esos 1500 visitantes diarios llegan con
expectativas y reverencia a solicitar un milagro para sus vidas y las de sus
familias. Y los milagros se suceden cada día a los ojos de los allí presentes.
Los pedidos son de una inmensa gama, desde la curación de una enfermedad
terminal, una deformidad física, un mal crónico, falta de empleo o de vivienda,
hasta temas tan profundos como pedir fe y fortalecer la vida espiritual,
mejorar los talentos, encontrarse a si mismo, recuperar un marido o un hijo
pródigos, y la lista sería interminable, porque las necesidades de los humanos
son infinitas.
Cada una de esas
personas llega vestida de blanco riguroso, con una fe de carbonero y un
papelito en la mano – que ha sido previamente traducido al portugués por el
personal voluntario de la Casa – en el que está anotado su pedido, a hacer una
larga fila para ser atendido por Joao de Deus, en reconocido médium, quién
realmente está canalizando a alguna entidad de Luz, quien es la que hace el
milagro. Cada una de las personas que están haciendo la fila será atendida por
Joao sin duda, quien determinará qué debe hacer para alcanzar su pedido. Una
vez sale de esta área, la
Casa le ofrece un plato de rica sopa y un pedazo de pan. Nada de esto tiene
costo alguno.
Cerca de 10 millones de
personas han sido atendidas por Joao de
Deus en los 35 años que lleva en Abadiania. Entre los miles de ellas están gentes del pueblo que no tienen recursos o han perdido las esperanzas, pero también hay una
cantidad equiparable de extranjeros de todos lados del mundo, de profesionales,
médicos, arquitectos, artistas, deportistas, actores, escritores, ingenieros y
grandes personalidades de la talla del presidente Lula, que han desfilado y
recibido el mismo trato y el milagro.
Sobre Joao de Deus se
ha dicho y escrito mucho. Desde textos elaborados por testigos que lo han visto
hacer milagros y personas que los han recibido, hasta tesis de grado en
medicina, psicología y antropología que escudriñan, analizan y concluyen acerca
de la naturaleza de esos milagros. Se
registran mas de 60 estudios de expertos sobre lo que hace Joao de Deus en la
Casa principalmente en inglés y portugués, pero hay estudios en alemán, francés
y español.
En ellas se
muestran las prácticas de sanación física, emocional y espiritual que allí se
realizan. Pero ¡claro! la tendencia amarillista de la mayoría de este tipo de
programas enfatiza y subraya las operaciones físicas que realiza sin anestesia,
con pinzas, martillos y otros instrumentos no propiamente de cirugía
convencional y desinfecta con agua bendita. Esto es lo que lo ha hecho famoso y
misterioso.
Entre los cientos de
expertos que han escrito sobre estas prácticas está el médico ecuatoriano
Ernesto Bonilla, quien como última alternativa para salvar la vida de su hijo,
llegó con él y su esposa, también médica, a Abadiania en busca de su milagro. El
escribió uno de esos libros titulado “Joao de Deus, un enigma para las ciencias
médicas” en el cual recoge muchos testimonios de curaciones en casos de
pacientes desahuciados, los explica desde el punto de vista médico y narra su propia experiencia en la Casa
Joao
de Deus
Joao se confiesa
católico apostólico y romano, pero a pesar de ello, ha sido ridiculizado y
perseguido por miembros de organizaciones médicas y religiosas del Brasil.
Hasta llegó a ser encarcelado.
Hace 35 años con Chico Xavier (otro reconocido médium brasilero por los mútiples textos que canalizó de entidades de Luz) fueron conducidos por las entidades hacia Abadiania y facilitado la construcción de la Casa de Dom Inacio en la cual continúa Joao su labor.
Hace 35 años con Chico Xavier (otro reconocido médium brasilero por los mútiples textos que canalizó de entidades de Luz) fueron conducidos por las entidades hacia Abadiania y facilitado la construcción de la Casa de Dom Inacio en la cual continúa Joao su labor.
La verdad es que este
hombre ha dedicado su vida a las curaciones con el más grande amor y entrega a
su labor. Tres días a la semana, ocho horas cada día el canaliza a una serie de
entidades que escuchan, tratan, operan y recomiendan tratamientos a esa fila de
personas que siempre encuentran frente a él. Es un trabajo física, emocional y
mentalmente agotador, sin embargo, nunca nadie ha salido de allí sin haber sido
recibido y tratado.
Entre esas entidades
que habitan la casa hay personalidades de la historia sagrada como el Rey
Salomón, santos de la iglesia católica como Santa Rita de Casia y San Ignacio
de Loyola (quien según dicen guió a Chico Xavier y a Joao de Deus hasta ese
lugar) los doctores Augusto Almeyda, Adolfo Bezerra de Meneses, entre otros. Y grandes hombres como Saibaba y antiguos
shamanes de pueblos nativos norteamericanos y australianos que se unen a estos
esfuerzos.
La FEB promueve el
estudio, la práctica y la difusión del espiritismo, basados en dos obras
fundamentales: el Libro de los Espíritus
de Alan Kardek y el Evangelio de Jesús.
También promueve la práctica de la caridad moral, espiritual y material dentro del
principio de la unión solidaria.
¿Espiritismo
en una sociedad post industrial de consumo?
¿Cómo puede
comprenderse que en pleno apogeo de la sociedad mas materialista de la historia
de la humanidad, personas con altos niveles de educación de países desarrollados
asistan de manera masiva a estas largas colas para recibir un milagro por parte
de un hombre que jamás pasó la escuela primaria, en un continente que aún se considera "en desarrollo"?
¿Cómo puede explicarse
que estas personas acaten y se sometan a los tratamientos y las prácticas de
este hombre, cuando la medicina y ciencias afines han llegado al culmen de su
eficiencia?
Solo hay una manera de
comprenderlo y es cuando del corazón de una persona surge una gota de fe y ella
le da espacio en su vida a este fenómeno. La fe no le pertenece a los pobres y
desesperanzados, a quienes solo eso les queda. Esta, se encuentra a disposición
de quien se da la oportunidad de mirar el mundo que lo rodea con un poco mas de
profundidad y descubre que no todo está hecho de la materia visible, sino que
lo verdaderamente importante no se ve. Ser capaz de sentirlo se llama fe.
Las religiones se han
apropiado de la fe para sustentarse y legitimarse, pero la verdad es que la fe
no tiene dueños particulares. Es de todos
quienes decidan abrirle un espacio en su vida para comenzar por creer en
si mismos como seres trascendentales, a pesar de que la sociedad de consuma les
indique que para “ser” deben tener, tener y tener. La fe comienza por asumir que dentro de cada uno está la luz que ilumina el propio camino, la fuerza para seguirlo y la sabiduría para resolver los obstáculos que se encuentran. La conexión con Dios es el lazo que permite ver esto, y a eso, le llamamos fe.
Cuando se observa esta
fila de personas de todas las edades, razas, procedencias, ideologías, nacionalidades, oficios, vestidas pulcramente de blanco –
algunos de ellas en sillas de ruedas, con muletas, con guías – esperando horas
su turno para entrar, completamente concentradas en si mismas y conectadas
entre ellas no se sabe cómo, se comprende que existen lazos sutiles,
invisibles, delicados y muy fuertes entre todos. Lo que los trajo, los mantiene
y los saca adelante es la creencia absoluta de que allí hay algo que les
resolverá su problema si ellos creen que así es.
El
poder del amor
Ignacio de Loyola no solamente guió a estos dos médiums a Abadiania para que tuvieran un lugar
tranquilo donde establecer este centro de sanaciones, también comparte con Joao
la persecución y la iluminación, y sobre todo, la fe ciega en que el amor de
Dios es lo único que sana. Ellos dos fueron sanados en sí mismos por ese amor a
Jesús de Nazareth y ese mismo amor el que les permitió a ambos hacer su obra.
Al primero fundar la Compañía de Jesús, al segundo, mantener la Casa durante 35
años a fuerza de milagros.
La fila se hace para
presentarse ante la entidad, en cuerpo de Joao, quien está en un recinto
especial de la Casa.
Para llegar hasta él es necesario marchar muy lentamente por dos corredores, en los que a lado y lado, hay filas de bancas como de iglesia donde cientos de personas vestidas de blanco con los ojos cerrados, sentadas con las pies firmes sobre el piso y sus manos volteadas hacia arriba sobre los muslos, oran y meditan en una acción de enviar desde su corazón un inmenso amor a esas personas que entran en fila, y hacia Joao que ejecuta las prácticas de tratamiento y sanación. Meditan con una concentración y una fuerza indecible, tanto es así, que cuando se entra en ese recinto por primera vez, se siente un impacto tremendo; a la gran mayoría de personas se les brotan las lágrimas y el llanto, porque se siente la fuerza de ese amor.
Para llegar hasta él es necesario marchar muy lentamente por dos corredores, en los que a lado y lado, hay filas de bancas como de iglesia donde cientos de personas vestidas de blanco con los ojos cerrados, sentadas con las pies firmes sobre el piso y sus manos volteadas hacia arriba sobre los muslos, oran y meditan en una acción de enviar desde su corazón un inmenso amor a esas personas que entran en fila, y hacia Joao que ejecuta las prácticas de tratamiento y sanación. Meditan con una concentración y una fuerza indecible, tanto es así, que cuando se entra en ese recinto por primera vez, se siente un impacto tremendo; a la gran mayoría de personas se les brotan las lágrimas y el llanto, porque se siente la fuerza de ese amor.
Al acercarse a Joao la
fuerza se percibe mucho mas, dinamizada seguramente por los inmensos cuarzos que
rodean su silla, los otros médiums que lo acompañan, una legión de trabajadores
de la Casa que como ángeles coordinan y dirigen esta complicada y masiva
operación. Pasar por enfrente de Joao es una profunda experiencia para todos,
incluyendo científicos e ingenieros, médicos e inventores, cada uno se conmueve
hasta los huesos, porque no se comprende con el cerebro, lo que si se comprende
y siente con la piel y el corazón.
Pasar por la Casa en un
tratamiento de salud física, emocional, mental o espiritual es una experiencia
que transforma a cualquiera. Abre aquello que se tiene muy adentro que ha
permanecido clausurado tal vez toda la vida. Es el sentido de la
trascendentalidad de nuestras existencias y de la fatualidad de nuestro paso
por la vida de mortales. Abre la conciencia para comprender que somos unas
bellas expresiones del Dios en el cual creemos, que aunque llenas de defectos,
imperfecciones y dificultades, prevalece su Gracia en nosotros, y con frecuencia
es allí a la salida, en el portal, donde nos descubrimos como tales.
Allí se aprende y fortalece eso que dice la canción "aprendo a amarme a mi, para poder amarte a ti, para que tu te ames a ti, y luego, me puedas amar a mi"
Allí se aprende y fortalece eso que dice la canción "aprendo a amarme a mi, para poder amarte a ti, para que tu te ames a ti, y luego, me puedas amar a mi"
NOTA: Todos pueden llegar hasta la Casa, es una experiencia de vida, aunque no buques necesariamente un milagro, estés al borde de la muerte o en medio de una decepción amorosa o económica. Si estás en medio de encontrarte a ti mismo, de sentir tu fe, tu confianza, tu camino, seguramente allá se te dará un gran impulso.
Para hacer de esta
experiencia algo mucho más rico busca un guía que te acompañe y ayude, lo vas a
necesitar: http://www.casadonignacio.com/